Bots, bots, bots… Actualmente es un término muy usado, pero, ¿qué es un bot? Un bot es un programa que realiza tareas automáticas. Y…, ¿un chatbot? Un chatbot es una plataforma de software interactiva que reside en apps, chats en vivo, email y SMS y puede comportarse como si fuera un humano.

Pero, ¿por qué debemos usar bots? Los bots mejoran la interacción humano-aplicación, son capaces de eliminar tareas redundantes, aumentan la capacidad de escalabilidad, e incluso nos permiten poder disponer un asistente personal que nos facilite la vida diaria. Además, según un estudio realizado por Gartner, en 2021 más del 50% de las empresas invertirán más en bots que en aplicaciones móviles.

Dados los nuevos paradigmas de acceso a la información, el auge de la infraestructura cloud, los grandes avances en machine learning, y el progreso de herramientas fáciles de desarrollo, nos encontramos en el momento idóneo para comenzar a desarrollarlos.

Un bot nos brinda varias posibilidades de interacción: lenguaje natural, texto (tipo comandos), habla o tarjetas adaptativas para cada canal de publicación. Además, un bot puede realizar muchos tipos de acciones: automatización de tareas, acceder a otras bases de datos de conocimiento externas a nuestra organización, interacción con webs (por ejemplo, para una autenticación en dos pasos), ser proactivo.

Puede ser embebido en aplicaciones móviles o sitios web, además de poder ser usado en los canales habilitados (Microsoft Teams, Direct Line, Telegram, etc…).

Para poder desarrollar un bot que se adecúe a nuestras condiciones, debemos responder varias preguntas antes, como, por ejemplo: ¿Reaccionan a mensajes? ¿Saben quién está hablando? ¿Recuerdan las conversaciones?…

La interacción en lenguaje natural está permitida gracias al uso de LUIS (Language Understanding Intelligence Service) el cual nos permite crear y entrenar un servicio basado en machine learning que nos permita proveer a nuestro bot de una comprensión lingüística natural.

La navegación en el bot es uno de los aspectos más importantes. Debemos asegurarnos que el usuario no se pierda, que pueda volver atrás en la conversación y que pueda cancelar cualquier operación, entre otras.

Por último, pero no por ello menos importante, nunca olvides que tu bot debe tener un nombre, un logo y una personalidad.

 

 

A continuación, puedes ver la presentación de la charla ‘Bot Framework: otra manera de acceder a tus datos’ del SolidQ Summit 2018: