Una situación recurrente en inteligencia de negocios, es la existencia de más proyectos de los que se pueden desarrollar al mismo tiempo. Esto exige que las organizaciones busquen o construyan elementos o herramientas para analizar y priorizar los proyectos de BI. Para realizar esta labor, autores y arquitectos de BI usan marcos de trabajo y herramientas para realizar dicho análisis. Particularmente importante es la propuesta de Kimball de análisis de cuadrantes para priorización de requerimientos.

Basado en esta técnica de Kimball, me gusta que muy temprano en el diseño de la plataforma de BI, se empiecen a valorar y medir cuales son las diferentes alternativas de construir modularmente la plataforma. Esta entrada del blog esta basada sobre la experiencia de las últimas semanas en que he trabajado con dos clientes, y que por sus colaboraciones se merecen una mención explícita, así que gracias a Luis Chávez (Dole) y Minor Mata (BTICINO), por colaborar en este objetivo.

De vuelta al tema en cuestión, como medidas base del análisis me parece apropiado usar 3 medidas, que en este caso se comportaran como dimensiones, porque aun siendo valores, las usamos como elementes de clasificación. Estas medidas son Valor de Negocio, Complejidad/Dificultad y Tamaño.

La primera medida que es Valor de Negocio, y me parece interesante usar la siguiente taxonomía:

Valor Concepto
0 No tiene valor para el negocio.
1-2 Mejora y/o Facilita un proceso automatizado.
3-4 Automatiza un proceso manual o mecánico.
5-6 Provee Información para análisis no disponible previamente.
7-8 Provee Información para análisis no disponible previamente que impacta significativamente en las utilidades.
9-10 Produce un cambio en el proceso o línea de negocio y consecuentemente en las utilidades.

Ejemplos de cómo usar una taxonomía:

  1. Si tenemos un proyecto de Reportes de Ventas que sustituye una plataforma de Excel previamente construida por los usuarios; y si en la solución propuesta no se automatiza la captura de datos previamente capturados manualmente: este proyecto debería ser clasificado como un proyecto 1-2.
  2. Si el mismo proyecto anterior se automatizan todas las entradas de datos y se despeja a los usuarios de las entradas manuales previas; entonces habría que valorar dicho proyecto como un proyecto tipo 3-4.
  3. Si adicionalmente el proyecto agrega atributos relevantes e interesantes para análisis que no estaban disponibles previamente, entonces habría que clasificar el proyecto como 5-6.

Puede notarse que en esta clasificación está implícita una escala de valores, que evalúan: el valor de la información, la disponibilidad de la información y la automatización de la extracción, de forma ordenada de mayor a menor.

También es importante notar que dentro de cada categoría, se pueden asignar valores diferentes a los proyectos asignando valores mayores o menores dependiendo de la cantidad de usuarios a los que afecta el proyecto, el valor de negocio del proceso relacionado, la naturaleza de la información contenida y en general del tipo de decisiones que se soportaran usando los datos incluidos en el proyecto.

La siguiente entrada detallara acerca de la medida de Complejidad/Dificultad.

 

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