La implantación de Windows Server 2008 en las empresas españolas se está viendo acelerada por la aparición de la nueva versión R2. Son muchos los clientes que encontramos interesados en esta nueva revisión especialmente entre aquellos que utilizan o plantean utilizar Hyper-V. En el apartado de virtualización las mejoras son considerables, destacando entre ellas la Live Migration que junto con clustering de Hyper-V consigue limar diferencias con la competencia en lo que a alta disponibilidad se refería.

Otros cambios menos visibles pero que pueden tener relevancia en un entorno de servidor son los siguientes:

  • TCP chimney. El comportamiento por defecto para descargar (offload) el trabajo de gestionar las transferencias TCP sobre las tarjetas de red con dicha capacidad ha sido modificado. Por defecto aparecerá habilitado en tarjetas 10GbE mientras que permanecerá desactivado por defecto en las más asequibles 1GbE. A razón parece ser en la existencia de ciertas incompatibilidades entre aplicaciones de terceros (firewalls) y herramientas de Teaming. En el caso de 10GbE se mantiene la activación por defecto al entender que aquellos que utilicen este hardware 10 GbE actualmente recibirán mucha más ventaja en el ahorro del consumo de CPU. Por otra parte, existen reportados problemas de rendimiento de red con servidores SQL Server y TCP chimney: http://support.microsoft.com/kb/942861/en-us, http://support.microsoft.com/kb/918483/en-us , etc. Para desactivar dicha funcionalidad suele ser suficiente con hacerlo desde las propiedades avanzadas de la tarjeta de red:

     

  • Core parking. Cada día el número de núcleos por socket va en aumento. Los habituales Quad Core actuales pronto pasarán a ser 6/8-Core. Con este aumento en la capacidad de proceso también aumenta el consumo total del sistema si no hacemos nada para remediarlo. Con Windows Server 2008 R2 se habilita la funcionalidad «core parking» que nos permitirá dejar «aparcados» un conjunto de cores cuando la carga sea baja y no requerimos de todos los cores. Esto junto a la gestión de los P-State de los procesadores nos permite adaptarnos a la carga tanto en frecuencias de trabajo, multiplicadores como en el número de cores activos. Obviamente estas funcionalidades requerirán de soporte hardware para que sean realmente efectivas. Podremos ver el estado de nuestros procesadores directamente desde el Resource Monitor:

  • Mejoras en la herramienta de backup. Una de las quejas habituales era la necesidad de dedicar discos en exclusiva para los backups a disco. En R2 se ha relajado este requerimiento pese a que se nos advierte de potenciales mermas en el rendimiento:

     

     

Seguiremos hablando de Windows Server 2008 R2 a medida que encontremos situaciones peculiares de éste que impliquen mejoras de rendimiento o cualquier tipo de interacción positiva/negativa con SQL Server J

 

Rubén Garrigós