Desde el lanzamiento de Windows Vista disponemos de una herramienta de backup completo incluida en el propio sistema operativo. El uso de dicha herramienta tiene como ventaja que el propio medio de instalación de Windows Vista/ Windows Server 2008 incluye las herramientas necesarias para hacer un restore llamado «bare metal restore». Y esto que suena un poco a terminología Terminator quiere decir simplemente una recuperación del sistema a partir de un hardware diáfano, un disco duro totalmente vacío, etc.

Desgraciadamente esta herramienta en nuestra experiencia proporciona un grado de confiabilidad un poco bajo. En concreto mi experiencia personal ha sido la de tener más de un «encontronazo» a la hora de restaurar el sistema tanto en Windows Vista como en Windows Server 2008. Lo primero que debemos tener en cuenta es que para restaurar un backup hecho con Windows Server 2008 R2 por ejemplo necesitamos un DVD de la versión R2, no siendo posible hacerlo desde uno de Windows Server 2008. Mi último «cabezazo» con dicha herramienta ha sido con la versión R2 de este último sistema operativo. La situación al intentar restaurar era que, detectándose correctamente el disco destino y teniendo suficiente capacidad, el programa se negaba a restaurar la copia indicando algunos «hints» para solucionarlo.

Entre ellos está el problemático ordenamiento de los discos por parte de la BIOS. Para realizar cualquier tipo de recuperación recomiendo que arranquéis la máquina con el mínimo número de discos/dispositivos de almacenamiento conectados para evitar confusiones. Para entendernos, arrancar solo con el «disco C:» conectado. Si aún así sigue insistiendo en mostrar errores podéis recurrir a los logs ubicados en: X:WindowsLogsWindowsServerBackup. En mi caso concreto y aun siguiendo las recomendaciones indicadas, repasando con DISKPART que todo está correcto, etc. no ha sido posible convencerle de hacer la restauración.

Creo que el escenario en el que me ha ocurrido el error es bastante típico (upgrade del disco duro de sistema) y la solución ha pasado por volver a arrancar con el disco anterior y, utilizando la propia opción «Recover» de la herramienta Windows Server Backup, realizar la restauración sobre el nuevo disco conectándolo con una carcasa externa USB. Una vez restaurada la imagen reinstalamos el bootloader manualmente sobre el nuevo disco y «damos el cambiazo» de disco. Indicar que esto no habría sido posible si estuviéramos realizando una restauración completa del sistema debido a un fallo fatal en el nuestro disco duro de sistema.

Sin duda Microsoft necesita seguir trabajando y puliendo este sistema de backup pues por ahora la sensación que deja es muy agridulce. Mientras tanto cuando utilicemos dicha solución conviene que comprobemos que es posible realizar la restauración «bare-metal» sobre al menos un disco duro secundario de «emergencia» para evitar encontrarnos sorpresas tan desagradables.

P.D. Para los morbosos comentar que la restauración completa sobre un disco duro secundario de «emergencia» había sido comprobada en este caso y, en su día, funcionó sin problemas. Por tanto parece que el problema está relacionado directamente con alguna peculiaridad/incompatibilidad con el disco utilizado para la restauración. Be paranoid my friend! J

 

 

Rubén Garrigós